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La palabra hepatitis significa inflamación del hígado, pero no hay un solo tipo. Lo que cambia es la causa, y con ella el modo de contagio (cuando lo hay), el riesgo de que se vuelva crónica, la prevención y el tratamiento. Distinguir los tipos es lo que le permite a usted y a su médico saber qué esperar y qué hacer.
En esta página encontrará un resumen ordenado de los tipos de hepatitis, con un cuadro comparativo para verlos de un vistazo. Si aún no sabe qué es la hepatitis en general, le conviene partir por ¿qué es la hepatitis?; aquí nos concentramos en las diferencias entre un tipo y otro.
Hepatitis virales
Son las causadas por virus que tienen al hígado como blanco principal. Se identifican con las letras A, B, C, D y E. Comparten el nombre, pero se comportan de forma muy distinta.
- Hepatitis A: se contagia por vía fecal-oral, casi siempre por agua o alimentos contaminados. Produce una hepatitis aguda que se cura sola y no se hace crónica. Existe una vacuna muy eficaz.
- Hepatitis B: se transmite por sangre, relaciones sexuales y de la madre al hijo en el parto. Puede quedarse de forma crónica, sobre todo cuando se adquiere en los primeros años de vida, y con los años llevar a cirrosis y cáncer de hígado. Tiene vacuna y tratamiento con antivirales que controlan el virus.
- Hepatitis C: se contagia principalmente por sangre. En la mayoría de las personas se vuelve crónica y es una causa frecuente de cirrosis. No tiene vacuna, pero se cura en más del 95% de los casos con antivirales de acción directa en 8 a 12 semanas.
- Hepatitis D: solo afecta a quienes ya tienen hepatitis B, porque el virus D necesita del B para multiplicarse. Es la forma más agresiva de hepatitis viral crónica. La misma vacuna de la hepatitis B la previene.
- Hepatitis E: al igual que la A, se transmite por vía fecal-oral y suele ser aguda y autolimitada. Puede ser grave en embarazadas y volverse crónica en personas con las defensas bajas.
Hepatitis no virales
Muchas hepatitis no tienen origen infeccioso. Son, de hecho, las más frecuentes en la consulta diaria.
- Hígado graso metabólico (MASLD): hoy es la enfermedad hepática más común. Se debe a la acumulación de grasa en el hígado asociada a sobrepeso, diabetes y otros factores metabólicos. Cuando se acompaña de inflamación se llama esteatohepatitis (MASH). No se contagia.
- Hepatitis por alcohol: la produce el consumo excesivo y sostenido de alcohol. Abarca desde el hígado graso hasta la hepatitis alcohólica grave y la cirrosis.
- Hepatitis autoinmune: el propio sistema inmune ataca al hígado. Suele ser crónica y responde bien a los medicamentos que bajan la respuesta inmune.
- Hepatitis tóxica o medicamentosa: la desencadenan fármacos, suplementos o tóxicos. Los ejemplos más conocidos son el paracetamol en sobredosis y algunos hongos silvestres.
Los tipos de hepatitis de un vistazo
| Tipo | Cómo se transmite | ¿Se hace crónica? | Prevención | Tratamiento |
|---|---|---|---|---|
| Hepatitis A | Fecal-oral (agua o alimentos) | No | Vacuna, higiene | De soporte, se cura sola |
| Hepatitis B | Sangre, sexual, madre-hijo | A veces | Vacuna | Antivirales que la controlan |
| Hepatitis C | Sangre | En la mayoría | No hay vacuna | Antivirales que la curan |
| Hepatitis D | Sangre (solo con hepatitis B) | Sí | Vacuna de hepatitis B | Antivirales específicos |
| Hepatitis E | Fecal-oral (agua o alimentos) | Rara vez | Higiene del agua | De soporte, se cura sola |
| Hígado graso (MASLD) | No se contagia | Sí | Peso y hábitos | Cambios de estilo de vida |
| Por alcohol | No se contagia | Sí | Evitar el alcohol | Suspender el alcohol |
| Autoinmune | No se contagia | Sí | No prevenible | Inmunosupresores |
| Tóxica o medicamentosa | No se contagia | Según la causa | Uso prudente de fármacos | Retirar el agente causal |
¿Cuál es la más grave?
No hay una sola respuesta. La hepatitis A y la E suelen curarse solas y rara vez dejan secuelas. La hepatitis B, la C, el hígado graso, el alcohol y la hepatitis autoinmune importan sobre todo porque pueden hacerse crónicas y, con los años, llevar a cirrosis o a cáncer de hígado. La buena noticia es que casi todas se pueden prevenir, controlar o curar cuando se detectan a tiempo.
Si le acaban de decir que tiene una hepatitis y no sabe de qué tipo, lo primero es identificar la causa con exámenes de sangre. A partir de ahí, cada tipo tiene su propio artículo con el detalle del diagnóstico, el pronóstico y el tratamiento.
Vea también
Referencias
- Jeng WJ, Papatheodoridis GV, Lok ASF. Hepatitis B. Lancet. 2023;401(10381):1039-1052.
- Martinello M, Solomon SS, Terrault NA, Dore GJ. Hepatitis C. Lancet. 2023;402(10407):1085-1096.
- Tan EY, et al. Liver cancer in 2021: Global Burden of Disease study. J Hepatol. 2024;82(5):851-860.
- Hiebert L, et al. A 2024 global report on national policies, programmes, and progress towards hepatitis C elimination. Lancet Gastroenterol Hepatol. 2025;10(7):685-700.