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La hiperplasia nodular focal (HNF) es un tumor benigno del hígado, el segundo más frecuente después del hemangioma. Si a usted le encontraron una HNF en una ecografía o un scanner, el mensaje más importante es tranquilizador: se trata de una lesión benigna que no se transforma en cáncer y que, en la gran mayoría de los casos, no da síntomas ni necesita tratamiento.

La HNF puede aparecer a cualquier edad y en ambos sexos, pero es claramente más frecuente en mujeres jóvenes, entre los 20 y los 50 años. Casi siempre se descubre por casualidad, en un examen de imágenes pedido por otra razón o en un chequeo. Lo esencial en su manejo es llegar al diagnóstico correcto y evitar exámenes o cirugías innecesarias.

Imagen radiológica de una hiperplasia nodular focal hepática. Se observa su característica cicatriz central.

¿Qué es y por qué se produce?

La hiperplasia nodular focal no es un tumor “verdadero” en el sentido de una proliferación descontrolada de células. Se considera una respuesta del tejido normal del hígado a una arteria anómala, más grande de lo esperado, que suele ubicarse en el centro de la lesión. Esa arteria aporta un flujo de sangre aumentado, y el hígado reacciona formando un nódulo de tejido de aspecto casi normal alrededor de ella.

Por eso la HNF tiene hepatocitos (las células propias del hígado), células de Kupffer y conductillos biliares, todos ordenados en torno a una cicatriz central de tejido conectivo. Esa cicatriz central es la característica que la distingue y que ayuda tanto en el diagnóstico. Existe una variante llamada telangiectásica, hoy reclasificada como un tipo de adenoma, que suele ser multifocal y no presenta la cicatriz central típica.

A diferencia del adenoma hepático, la HNF no tiene una relación clara con los anticonceptivos y no conlleva riesgo de degenerar en cáncer.

¿Da síntomas?

Habitualmente no. La gran mayoría de las personas con HNF no presenta ningún síntoma, y la lesión es un hallazgo hecho en exámenes por otras razones. Cuando hay molestias, son inespecíficas: dolor leve en el costado derecho, sensación de masa o saciedad precoz, casi siempre en nódulos grandes. Las complicaciones como sangrado o infarto de la lesión son verdaderamente excepcionales, a diferencia de lo que ocurre con el adenoma.

¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico de la HNF se basa fundamentalmente en los exámenes de imágenes. Solo en casos excepcionales se necesita una biopsia o una resección para confirmar. Los estudios más útiles son:

  • Ecografía abdominal. Suele ser el primer examen. La HNF puede verse como una lesión de tamaño variable, más clara o más oscura que el resto del hígado. El estudio con Doppler puede mostrar el patrón de irrigación arterial, con vasos que salen desde el centro hacia la periferia (“en rueda de carreta”).
  • Resonancia magnética (RM) con contraste hepatoespecífico. Es hoy el examen de elección. Cuando muestra las características típicas, incluida la captación del contraste por la cicatriz central en las fases tardías, alcanza una especificidad muy alta y suele bastar para confirmar el diagnóstico sin necesidad de biopsia.
  • Scanner (TAC) trifásico. También aporta mucha información: muestra un nódulo que se refuerza intensamente en la fase arterial y una cicatriz central característica.
  • Exámenes de sangre. Las pruebas hepáticas (transaminasas y las pruebas de función del hígado) y la alfafetoproteína son habitualmente normales. Suele solicitarse tamizaje de hepatitis B y hepatitis C como parte de la evaluación de cualquier lesión hepática.

Cuando las imágenes son típicas, no se necesita nada más. La biopsia se reserva para los casos en que persiste la duda entre HNF y otras lesiones.

¿En qué se diferencia del adenoma hepático?

Es la distinción más importante, porque cambia por completo el pronóstico y el manejo. Aunque ambos son tumores benignos y más frecuentes en mujeres, sus riesgos son distintos:

  • Hiperplasia nodular focal: no se maligniza, casi nunca sangra y no tiene una relación clara con los anticonceptivos orales. En general basta con confirmarla y observarla.
  • Adenoma hepático: sí puede sangrar y, en ciertos subtipos y tamaños, tiene un pequeño riesgo de transformarse en cáncer de hígado. Se asocia al uso prolongado de anticonceptivos orales y a los esteroides anabólicos, y con frecuencia requiere suspender esas hormonas, seguimiento estricto o cirugía si es grande.

Otros diagnósticos diferenciales que el médico considera son el hemangioma hepático, el carcinoma hepatocelular y las metástasis. Por eso el punto clave de la evaluación es el diagnóstico correcto.

¿Necesita tratamiento? ¿Debo suspender los anticonceptivos?

En la gran mayoría de los casos, no. Como la HNF es benigna, no se maligniza y casi siempre es asintomática, lo habitual es no dar ningún tratamiento. El tamaño de la lesión tiende a mantenerse estable en el tiempo, e incluso puede reducirse.

Sobre los anticonceptivos, las guías actuales son claras: a diferencia del adenoma, no es necesario suspender los anticonceptivos orales por el solo hecho de tener una HNF, ni contraindican un embarazo. Puede haber excepciones en lesiones grandes o cuando el diagnóstico no es seguro, algo que su médico evaluará caso a caso.

El seguimiento habitual consiste en repetir una imagen (por lo general una ecografía o una resonancia) al cabo de un tiempo para confirmar que la lesión se mantiene estable. Si es así, muchos especialistas suspenden los controles. La cirugía se reserva para situaciones muy poco frecuentes: lesiones que crecen de forma clara, que dan síntomas persistentes, o cuando no se logra descartar con seguridad un adenoma u otro tumor.

Lo esencial

La hiperplasia nodular focal es un hallazgo frecuente y, sobre todo, benigno. No se transforma en cáncer, rara vez causa problemas y, cuando la resonancia muestra sus rasgos típicos, no hace falta pinchar ni operar el hígado. Lo más importante es distinguirla del adenoma y llegar a un diagnóstico seguro, para poder tranquilizar a la persona y evitar procedimientos innecesarios.

Vea también

Referencias

  1. European Association for the Study of the Liver (EASL). EASL Clinical Practice Guidelines on the management of benign liver tumours. J Hepatol. 2016;65(2):386-398.
  2. Frenette C, et al. ACG Clinical Guideline: Focal Liver Lesions. Am J Gastroenterol. 2024;119(7):1235-1271.
  3. Myers L, Ahn J. Focal Nodular Hyperplasia and Hepatic Adenoma: Evaluation and Management. Clin Liver Dis. 2020;24(3):389-403.
  4. Reguram R, et al. Practical approach to diagnose and manage benign liver masses. Hepatol Commun. 2024;8(11):e0560.
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