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Si usted llegó buscando “tratar la hepatitis C con ezetimibe”, conviene ser claro de entrada: el ezetimibe no es un tratamiento de la hepatitis C. La hepatitis C se cura hoy con antivirales de acción directa, que eliminan el virus en más del 95% de los casos. Lo que sigue es la historia de una línea de investigación, no una recomendación de terapia.

Esta página describe un proyecto de investigación que desarrollamos hace algunos años, cuando el panorama del tratamiento aún cambiaba con rapidez. La idea era explorar si un medicamento barato y ya disponible para el colesterol, el ezetimibe, podía sumar algo contra el virus. Es un artículo de divulgación científica e histórico. Lo mantenemos porque ilustra cómo se investiga una hipótesis, pero el ezetimibe quedó como un hallazgo de laboratorio, no como una terapia clínica.

Esquema del ciclo entero-hepático propuesto para el virus de la hepatitis C

La hipótesis: bloquear la puerta de entrada del virus

Para infectar una célula del hígado, el virus de la hepatitis C necesita usar varias “puertas” en la superficie del hepatocito. En 2012 un grupo describió que una de esas puertas es el NPC1L1 (Niemann-Pick C1-like 1), una proteína transportadora de colesterol que está en el intestino y en la membrana de las células del hígado. Ese mismo transportador es el blanco del ezetimibe, un fármaco aprobado desde hace años para bajar el colesterol.

De ahí nació una idea atractiva. Si el ezetimibe bloquea el NPC1L1, quizá podría impedir la entrada del virus a la célula. En experimentos de laboratorio (in vitro y en modelos animales) el ezetimibe retrasaba la infección de las células por el virus C. Nuestro grupo propuso además que el virus podría tener un ciclo “entero-hepático” parecido al del colesterol, que también sería posible interrumpir con este fármaco.

Qué estudiamos en pacientes

El objetivo fue poner esa hipótesis a prueba en personas con hepatitis C, en dos escenarios distintos:

  • Infección crónica estable: se administró ezetimibe en dosis de 20 mg al día durante 12 semanas. Se midió la carga viral (RNA del virus) en plasma, en bilis y en deposiciones, antes, durante y después del tratamiento.
  • Pacientes en lista de trasplante hepático: se usó ezetimibe 10 mg al día para ver si el fármaco podía frenar la reinfección del hígado nuevo, un problema clásico del trasplante por hepatitis C.

También quisimos saber si ciertas variantes genéticas de la proteína NPC1L1 influían en la respuesta.

Qué encontramos

Los resultados fueron modestos y honestos:

  • En la infección crónica hubo una disminución muy leve de la carga viral en el plasma, pero no en bilis ni en deposiciones, y en ningún caso se negativizó el virus.
  • En los pacientes trasplantados el ezetimibe fue bien tolerado y bajó algo la carga viral en plasma, pero no evitó la reinfección del injerto: a las pocas semanas los pacientes volvían a su carga viral basal.
  • Las variantes genéticas del NPC1L1 no explicaron las diferencias entre pacientes.

La conclusión práctica es sencilla. Como monoterapia, el ezetimibe no sirve para tratar ni erradicar la hepatitis C. En su momento planteamos que quizá podría tener un efecto sumativo junto a los antivirales, del mismo modo que la vieja ribavirina ayudaba al interferón. Esa idea no llegó a la práctica clínica, y con la llegada de los antivirales de acción directa dejó de ser necesaria.

Cómo se trata hoy la hepatitis C

Este es el punto que más importa para un paciente. La hepatitis C se trata hoy con antivirales de acción directa (AAD), comprimidos que se toman por 8 a 12 semanas, con muy pocos efectos adversos y tasas de curación (respuesta viral sostenida) superiores al 95%. Los esquemas más usados son pangenotípicos, es decir, sirven para casi todos los genotipos del virus:

  • Sofosbuvir/velpatasvir.
  • Glecaprevir/pibrentasvir.

Las guías actuales (AASLD-IDSA en Estados Unidos y EASL en Europa) recomiendan tratar a prácticamente todas las personas con infección crónica, y en Chile la hepatitis C tiene garantías de cobertura para el tratamiento. El ezetimibe no forma parte de ninguno de estos esquemas. Sigue siendo lo que siempre fue: un medicamento para el colesterol.

Qué le conviene recordar

Si a usted le diagnosticaron hepatitis C, el camino no es el ezetimibe, sino consultar para recibir antivirales de acción directa, que curan la infección en la gran mayoría de los casos. El trabajo con ezetimibe que aquí se describe fue investigación de laboratorio y clínica temprana: aportó conocimiento sobre cómo entra el virus a la célula, pero no cambió el tratamiento.

Vea también

Referencias

  1. Sainz B, et al. Identification of the Niemann-Pick C1-like 1 cholesterol absorption receptor as a new hepatitis C virus entry factor. Nat Med. 2012;18(2):281-285.
  2. Del Campo JA, Rojas Á, Romero-Gómez M. Entry of hepatitis C virus into the cell: a therapeutic target. World J Gastroenterol. 2012;18(33):4481-4485.
  3. Monrroy H, López-Lastra M, Soza A. Hepatitis C virus may have an entero-hepatic cycle which could be blocked with ezetimibe. Med Hypotheses. 2017;102:51-55.
  4. Ghany MG, et al (AASLD-IDSA). Hepatitis C Guidance 2023 Update: AASLD-IDSA Recommendations for Testing, Managing, and Treating Hepatitis C Virus Infection. Clin Infect Dis. 2023.
  5. European Association for the Study of the Liver. EASL recommendations on treatment of hepatitis C: Final update of the series. J Hepatol. 2020;73(5):1170-1218.
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