|
Si a usted o a alguien cercano
le han sugerido el trasplante hepático como opción de
tratamiento de su enfermedad hepática, es posible que la
noticia le haya significado un considerable impacto
emocional, inseguridad y miedo. Una de las mejores maneras
de manejar la ansiedad que genera la idea de un trasplante
hepático es conocer qué implica este procedimiento, qué se
puede esperar de él y que va a ocurrir en las distintas
etapas del proceso. Por supuesto que la mejor fuente de
información será su propio médico, sin embargo, la
información que se presenta a continuación puede
complementar lo que él le informe.
¿Qué es un trasplante hepático?
El trasplante hepático en su forma más
habitual, consiste en una cirugía que reemplaza el hígado
dañado de una persona por un órgano de un donante. El
donante puede ser alguien que ha fallecido o un donante
vivo. La mayoría de los trasplantes que se realizan
actualmente en adultos son de donantes fallecidos.
¿Quién necesita un trasplante
hepático?
Las personas que tienen una falla
importante de la función hepática requieren un trasplante.
Esta falla puede ser aguda, que se desarrolla en pocos días
o semanas, o crónica, que es la forma más frecuente y cuya
principal causa es la cirrosis hepática. Hay otras causas de
trasplante hepático como el hepatocarcinoma (cáncer
hepático) o ciertas enfermedades metabólicas. Las
principales causas de trasplante hepático en adultos en
Chile son la hepatitis crónica por virus C, la
cirrosis
biliar primaria, la enfermedad hepática alcohólica y la
hepatitis autoinmune.
¿Cuándo se indica el trasplante?
El trasplante hepático mejora las
expectativas y calidad de vida de las personas que tienen
enfermedades hepáticas crónicas (principalmente
cirrosis).
La clave es no realizar este procedimiento en una etapa muy
temprana de la enfermedad, en que el riesgo del trasplante
es mayor que el riesgo de la propia enfermedad, pero tampoco
plantear el trasplante cuando la enfermedad está muy
avanzada y puede ser tarde.
¿Cuáles son las indicaciones
específicas para el trasplante hepático?
La indicación de trasplante debe ser
realizada en el paciente individual y siempre pasa por la
decisión de un equipo multidisciplinario que incluye
hepatólogos, cirujanos hepato-biliares, asistentes sociales,
sicólogos, siquiatras y otros especialistas. Algunas
situaciones que en general se aceptan como indicaciones de
trasplante son:
¿Cómo es la evaluación pre-trasplante?
El trasplante hepático es un
procedimiento altamente complejo, por lo que requiere una
completa evaluación del paciente. Se piden una serie de
exámenes de sangre, estudios para objetivar el estado del
sistema cardiovascular y respiratorio con radiografías y
otros estudios, en ocasiones invasivos. Se necesita un
estudio de imágenes detallado del hígado y sus vasos
sanguíneos con una ecografía con Doppler y/o resonancia
nuclear magnética. Se pide habitualmente una endoscopia
digestiva alta y en ocasiones una colonoscopia. El candidato
también es evaluado por otros especialistas que participan
en el grupo de trasplante, como siquiatra y sicólogo,
asistente social, cardiólogo, infectólogo, neurólogo,
anestesiólogo y otros según necesidad.
¿Cuáles son las contraindicaciones
para un trasplante hepático?
Cada centro de trasplante tiene sus
propias políticas. Algunas situaciones que antes se
consideraban que excluían la posibilidad de trasplante, como
la infección por el virus de inmunodeficiencia humana (HIV,
virus del SIDA), ya no se consideran contraindicaciones
absolutas. De todos modos, algunas condiciones que
usualmente se consideran contraindicaciones para el
trasplante son:
- Edad avanzada (en muchos lugares
sobre 65 años).
- Presencia de otras enfermedades
graves como cáncer, insuficiencia cardiaca o
respiratoria.
- Infecciones no controladas.
- Consumo de alcohol importante en
los 6 meses anteriores al trasplante.
¿Cómo se determina el orden en que
cada persona recibe un órgano?
Esto varía de país en país. Los
órganos deben trasplantarse a personas que tengan
compatibilidad de grupo sanguíneo. Teóricamente se deben
respetar dos principios: El de justicia (primero el paciente
más enfermo, que más lo necesita) y el de beneficencia (los
órganos deben distribuirse de forma que se obtenga el mayor
beneficio global). En Chile la prioridad está dada por el
tiempo que la persona lleva en la lista de espera, sin
importar cuán enferma esté la persona, salvo ciertas
excepciones como la falla hepática fulminante y algunas
situaciones de agravamiento importante de un paciente. En
otros países como Estados Unidos, se realiza una graduación
de la gravedad del enfermo con la escala MELD y se determina
el orden de manera que los pacientes más graves reciben un
órgano primero. En Chile se está discutiendo pasar a esta
nueva modalidad.
¿Cómo puedo saber si necesito un
trasplante?
Para evaluar esta posibilidad debe
planteárselo a su médico. Si él no está familiarizado con el
proceso, puede ser conveniente que solicite una evaluación
directamente en un centro con disponibilidad de trasplante.
En Chile, puede ser evaluado por un hepatólogo de la
Pontificia Universidad Católica.
Creado: 14 de Enero de 2006
Ultima revisión:
06 de Febrero de 2006
|